Primera Lectura: William Ospina
“Una de las más indiscutibles verdades de nuestra tradición es que la sociedad colombiana se funda en el ejemplo de la Revolución Francesa y en la Declaración de los Derechos del Hombre, lo mismo que en sus ideales de libertad, igualdad y fraternidad. Cuando recientemente se celebró el segundo centenario de esa revolución, muchos nos recordaron cuán intensamente procedemos de ella y somos hijos de su ejemplo. Sin embargo, yo creo que si algo demuestra la sociedad colombiana y el aparato de sus instituciones es que nadie procede de una revolución distante y nadie puede simplemente ser hijo de su ejemplo. Una revolución se vive o no se vive, y la pretensión de heredar sus emblemas sin haber participado de la dinámica mental y social que le dio vida, sin haber conquistado sus victorias ni padecido sus sufrimientos, no es más que una sonora impostura. Nuestra historia suele caracterizarse por esa tendencia a pensar que basta repetir con embeleso las palabras que expresaron una época para ya participar de ella. Basta que gritemos Liberté, Egalité y Fraternité, para que reinen entre nosotros la luminosa libertad, la generosa igualdad, la noble fraternidad, para que ya hayamos hecho nuestra revolución. Pero en realidad nos apresuramos a proferir esos gritos para evitar que llegue esa revolución y para simular que ya la hicimos.”
nosotros los colombianos somos biolentos por naturaleza y para cambiar la mentalidad hay que comenzar por acabar la pobreza que tiene nuestro pis, porque cada dia los ricos son mas ricos y los pobres son mas pobres,paraque el pobre recobre un poca la capacidad economìca hay tumbar la ley 789 del 2002.
no me gusto eso que fooooooo
es muy malo
que chimbada eso………